La Niñez Abandonada de Puerto Rico
Nuestra mision es hablar de la educacion de los niños (escribir un parrafo)
Es inaceptable que 125,000 niños puertorriqueños de 5 a 10 años (58% de este grupo) sobrevivan en la pobreza. No son estadísticas: son menores en escuelas con techos rotos (80% requiere reparaciones urgentes), sin luz ni agua potable, mientras los nuevos aranceles de Trump, encarecen sus alimentos.
El sistema los aniquila deliberadamente:
- Hambre institucionalizada:30% sufre inseguridad alimentaria o para decirlo mas claro: de hambre, excluidos de programas federales como el Earned Income Tax Credit.
- Salud mental abandonada:Solo el 15% recibe atención tras traumas por desastres naturales o familiares.
- Familia rotas:250,000 personas huyeron tras el huracán María, dejando a los abuelos criando nietos con pensiones de hambre y sin la educación necesaria para apoyarlos en sus tareas.
Violencia institucional que roba infancias:
- Apagones crónicos frustran los estudios, agua contaminada enferma los cuerpos de los niños, y salarios miserables expulsan a los maestros del istema público (20% rotación anual) y médicos (solo 55 pediatras por 100,000 niños).
- 1 de cada 3 niños crece en zonas de alta criminalidad, en la miseria social y emocional.
Este sistema no es fallido: es violento. Roba infancias, sin recursos para completar sus tareas y poder competir en un mundo de relaciones globales, niños constantemente enfermos que muchas veces no llegan al salón de clases y techos que llueven más adentro que afuera. La economica los asfixia: productos un 20% más caros, salarios incapaces de cubrir las necesidades básicas de las familias.
¿Cómo silenciar que el territorio de la nación más rica normaliza este horror y la sociedad puertorriqueña permanece inmovil y en silencio? Estos niños no nacieron pobres: fueron empobrecidos por políticas fracasadas y gobiernos inoperantes. Sus realidades son barrios sin transporte escolar, hogares donde el PAN es la única cena, y un futuro secuestrado.
La niñez puertorriqueña grita: “¿Somos ciudadanos o desechos?”. Exigir justicia no es lástima, es un acto de rebelión. Que sus risas no mueran entre escombros.